Los repartidores de Domino's decidieron darle la bienvenida a su nueva competencia de una manera muy peculiar.
Con globos en mano y haciendo sonar los cláxones de sus motocicletas, el grupo llegó hasta las puertas de una recién inaugurada sucursal de Little Caesars para jugarle una divertida broma a los trabajadores por su apertura.
La escena, convertida rápidamente en un video viral, sorprendió a los transeúntes y clientes, quienes disfrutaron de este ingenioso y amistoso recibimiento entre ambas cadenas de pizza.