El capitán de la Selección Mexicana, Edson Álvarez, enfrenta una fuerte polémica tras ser vinculado con un presunto secuestro y un adeudo de 3.5 millones de pesos denunciado por el productor audiovisual Juan José López Ordóñez.
Ante los señalamientos, el mediocampista rompió el silencio con un comunicado en el que rechazó categóricamente cualquier participación:
"Rechazo categóricamente cualquier señalamiento o intento de vincular mi nombre con hechos, conflictos o conductas que me son completamente ajenos".
El jugador advirtió que su equipo jurídico analiza las medidas correspondientes y cuestionó que su imagen sea utilizada para amplificar el caso, señalando que "hasta ahora había decidido no responder; sin embargo, existen límites, y atribuirme conocimiento, responsabilidad o participación en hechos de esta naturaleza sin presentar una sola prueba cruza claramente ese límite".
Asimismo, destacó los valores inculcados por su familia:
"Vengo de una familia trabajadora y honrada que me enseñó que la reputación se construye durante años con trabajo, disciplina y conducta. Por esa misma razón no voy a permitir que sea utilizada irresponsablemente para involucrarme en hechos completamente ajenos a mi persona".
El seleccionado nacional también enfatizó su trayectoria: "En casi diez años de carrera profesional he procurado mantenerme alejado del escándalo mediático, y que mi nombre sea reconocido por mi trabajo dentro y fuera de la cancha".
Por su parte, el entorno del deportista aclaró que la disputa por el documental iniciado alrededor del Mundial de Qatar 2022 y un inmueble involucra a Jonathan Toache —padre de su expareja—, deslindando por completo al futbolista del conflicto.