Kylian Mbappé se colocó abiertamente en la carrera por el próximo Balón de Oro apoyado en su actuación histórica durante el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026, torneo donde no solo se coronó como el máximo artillero de la edición, sino que también se convirtió en el goleador histórico de la competición.
El delantero francés del Real Madrid fijó su postura durante la comparecencia ante los medios previa al enfrentamiento de la Liga de Campeones contra el Inter de Milán.
Mbappé enfatizó que haber marcado época en el evento deportivo más relevante del planeta, sumado al impacto mediático de vestir la camiseta blanca, fundamentan sus aspiraciones para adjudicarse el galardón individual.
A lo largo de la rueda de prensa, el atacante mantuvo un tono firme para hacer frente a diversos señalamientos sobre su rendimiento reciente.
Ante los cuestionamientos sobre su aporte en tareas defensivas y las comparaciones con otros futbolistas de la élite, sostuvo que el margen de mejora del equipo pasa por un mejor control de la pelota más que por sacrificar su capacidad goleadora.
Asimismo, desestimó las especulaciones sobre tensiones en el vestuario o una supuesta falta de entendimiento táctico con Vinícius Júnior.
Mbappé también respondió a las valoraciones del entrenador José Mourinho, quien argumentó que prefería una menor cuota de goles si esta venía acompañada de campeonatos.
El galo coincidió en que los trofeos colectivos son la prioridad, aunque aclaró que buscar la efectividad en el arco rival y levantar títulos son dos metas completamente compatibles en el Real Madrid.